La mayoría de las personas dice disponer de una hora libre al día. La aprovechan en mantener conversaciones con compañeros de trabajo, mirar el celular, ver redes sociales y comer. Para ellos, estos momentos aumentan la productividad y no significan sacar la vuelta.

De acuerdo a datos de la OCDE, anualmente los chilenos pasan alrededor de 1.974 horas en la oficina. Superando con creces a países desarrollados como Alemania, que sus habitantes trabajan 1.363 horas y Reino Unido o Japón, que no superan las 1.700. Además, nuestro país produce 25.9 dólares cada 60 minutos, en cambio el promedio de los países OCDE es de 52 dólares durante mismo periodo.  Pero, si pasamos gran parte de nuestro tiempo en el trabajo, ¿qué está pasando con la productividad?.

Para entender en qué usan el tiempo los colaboradores durante su jornada laboral, Laborum.com realizó un estudio que reveló que el 54% de las personas tiene tiempo libre en el día y el 45% no cuenta con ningún momento de dispersión. Quienes respondieron sí, dicen que al menos tienen una hora libre, adicional a la hora de colación, y que mayoritariamente la utilizan en compartir con sus compañeros (35%), mirar el celular y ver redes sociales (28%), comer (10%), salir a hacer trámites personales (8%), fumar (7%) y pagar cuentas (5,6%).

Del total de las personas que participaron en el sondeo, el 90,5% declara que es fundamental tener un receso de la jornada laboral y que las empresas debieran considerar entregar estas instancias, pues todos necesitan distracción para así ser aún más productivos. De hecho, para el 56% de los encuestados hacer actividades extras a las que se realizan en la oficina no es sinónimo de sacar la vuelta.

“Las personas pasan más tiempo en el trabajo que en sus espacios personales, ya sea su casa, con su familia o incluso realizando trámites. Estar todo el día concentrados en una actividad parece imposible cuando también existen otros factores que influyen en las tareas que se realizan a diario en la oficina. Por esta razón, los expertos recomiendan que se realicen pausas laborales, las que por lo general suelen ser 10 minutos por cada 45 trabajados. Estos momentos ayudan a recuperar la concentración y alcanzar una mayor productividad. También se puede generar un ambiente laboral más agradable, lo sin duda influye en el desempeño de los colaboradores”, explica Sebastián Echeverría gerente general de Laborum.com.

Sobre el tiempo que las personas destinan a las tareas que se deben hacer durante la jornada, el 52% asegura que están totalmente concentrados durante un poco más de seis horas al día. El 32,7% comenta que está ocho horas o más, el 13, 7% de cuatro a seis y el 1,7% menos de cuatro.

Pero la cantidad de horas laborales pareciera no ser una problema o una preocupación para los colaboradores, pues el 50% declara que los trabajadores son totalmente capaces de realizar distintos tipos tareas en el día, sin  dejar de ser productivos. El 22%, dice que es sano distraerse y tener pausas para así trabajar mejor. Ahora, hay quienes son contrarios a este pensamiento y encuentran que se debería evitar cualquier actividad que quite el foco de los deberes (20%).

“La tendencia es que las empresas o jefaturas sean cada más vez conscientes de las necesidades que tiene los colaboradores en relación a sus tiempos libres y temas personales. Con las conversaciones existentes a nivel gubernamental sobre temas de flexibilidad que se están debatiendo hoy en día, creemos que es importante que exista dentro de los grupos de trabajo una cierta autonomía con los tiempos en los que cada uno desarrolla sus deberes. De hecho, según la misma encuesta el 71% cuenta que sus jefaturas no tienen problemas que usen el horario de trabajo para otra actividades, siempre y cuando las obligaciones de la oficina se cumplan”, agrega el gerente general de Laborum.com

Quienes respondieron también señalan que en caso de no alcanzar a terminar todos sus deberes suelen quedarse más rato en la oficina para cumplir con todo (44%), algunos prefieren llevarse trabajo a su casa (9,1%), otros dicen que nunca dejan nada pendiente (29,4%), también existen a quienes poco les importa y apenas termina su jornada laboral se van a su casa, sin importar cuánto les queda por terminar (12,3%)

Y los compañeros, ¿sacan la vuelta?

Un punto interesante es saber cómo ven las personas a sus pares. El 60% dice que sus compañeros están habitualmente concentrados en alguna otra actividad que no corresponde al trabajo. Lo que más hacen es usar redes sociales, fumar, conversar con compañeros, mirar productos en internet, ver videos o series y pagar cuentas.

Sin embargo, a pesar de este dato los colaboradores aseguran que sus compañeros son muy productivos. El 62% lo declara así, mientras que el 37% dice que son poco eficientes y el 0,70% comenta que son nada productivos.

“Las cifras confirman que muchas veces los colaboradores están más preocupados de sus colegas que de sus propia gestión, aunque también reflejan que, a pesar de tener tiempo libre creen que cumplen con las metas de la compañía. Sin embargo, esto no quiere decir que sean más productivos. Para poder medir este ítem, es importante guiarse por los KPI impuestos por cada organización; gracias a estas metas, las personas puedan trabajar de forma más relajada, manteniendo una armonía y tranquilidad en el ambiente laboral. De esta forma, tanto los equipos de trabajo como las jefaturas pueden cumplir con las expectativas que tienen de cada uno.”, comenta Sebastián Echeverría.

Finalmente, cuando los encuestados responden sobre quiénes son los que más sacan la vuelta en su empresa, la mayoría declara que es el personal administrativo (33,6%), seguido a ellos están las jefaturas (20,4%), luego quienes se encargan de ventas o atención al cliente (18,9%) y finalmente gerentes y personal externo.

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