El síndrome post vacacional se evidencia en gran cantidad de menores y la ayuda de los padres puede ser un pilar fundamental para volver a tomar los cuadernos. Aquí te contamos como ayudar a tu hijo a afrontar el período de clases.

Lamentablemente las vacaciones no son eternas. Comienza el año y lentamente se acerca el día que hay que volver a clases. Al contrario de lo que muchos piensan, la gran mayoría de los niños está expectante y desea volver al colegio. Reencontrarse con los compañeros de curso y los recreos suelen ser los motivos para querer volver a la rutina, pero no todos los niños enfrentan este proceso de la misma manera.

“El primer día de regreso a clases es complicado, ya que produce sentimientos encontrados en los niños; por un parte, deseos de volver a ver a sus compañeros y, por otra, deseos de continuar en vacaciones”, comenta la psicóloga de Clínica Tabancura, Claudia Muñoz. La especialista además agrega que “si están motivados positivamente por los padres será mucho más fácil que si no lo están. En cerca del 8% de los niños se presenta el síndrome post vacacional, que es una transición desde las vacaciones a la rutina escolar, que se manifiesta en el rechazo a ir al colegio con síntomas como mal humor, irritabilidad, tristeza o apatía, ansiedad, trastorno de sueño y de alimentación. Con una buena contención de los padres o de la familia, este estado debería superarse dentro de las dos primeras semanas de clase”.

Si bien la desconexión de la rutina se genera casi de forma instantánea, ya que es agradable para un niño después de un año escolar, no tener que madrugar, ni usar uniforme, y menos tener que cumplir con rutinas escolares, retomar los hábitos escolares a algunos niños les cuesta más que a otros, “el período de adaptación a la rutina escolar no debería pasar, como máximo, de las dos primeras semanas, con una buena motivación de los padres y profesores la mayoría de los niños se adapta los primeros días, al ordenar sus rutinas y reorganizar sus horarios de sueño, actividad y descanso y alimentación”, afirma la sicóloga.

Además, Claudia Muñoz destaca que es importante que durante los 10 días previos a la entrada a clases se prepare a los niños motivándolos con la compra de uniformes y útiles escolares, conversándoles de lo entretenido que es ver de nuevo a sus amigos y profesores. “Si se enfrenta a un colegio nuevo o va por primera vez a uno, es una buena idea llevarlo antes del ingreso formal a conocer y recorrer el colegio, ver donde estará su sala, dónde están los baños, el casino, la biblioteca de manera positiva y alegre, es bueno ir conectando al niño con el regreso y las rutinas y horarios de colegio unos días antes”, explica.

Recomendaciones

  1. Días antes de entrar al colegio, establecer nuevos horarios para dormir y levantarse. Es importante hacer el ajuste de a poco, para que el niño no esté cansado el primer día de clases. Esto evitará que esté irritado y malhumorado.
  2. Revisar materia pasada. Idealmente buscar un momento para que los niños revisen los contenidos del curso anterior; a modo de juego preguntarles de que se acuerdan del año anterior, así no llegan al nuevo año tan desconectados.
  3. Evitar dejar las compras de útiles y uniforme escolar para último momento. Ojalá los niños participen en tareas como forrar los libros, organizar y ordenar el material. Así se evitará la ansiedad y la preocupación de los niños.
  4. Reencuentro previo con los compañeros. Sería muy positivo que el niño entrara en contacto con sus mejores amigosdel colegio e intentara encontrarse personalmente con ellos para jugar, y así romper un poco el hielo del reencuentro.
  5. Tener una actitud positiva. Evitando dar importancia a las palabras del niño cuando se queja de que tiene que volver al colegio.
  6. Día “D”: fomentar puntualidad. Levantarlos con tiempo para que despierten bien, tomen un buen desayuno y lleguen tranquilos a clases.
  7. Conversar sobre los primeros días. Dialogar con el niño de las novedades y emociones de este nuevo periodo.

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