La paliza que recibió “Cholito” en una galería en la comuna de Recoleta que lo llevó a la muerte, reabrió el debate sobre el verdadero amor que tenemos hacia las mascotas.

Cuando cuatro chimpancés capturan a un joven duiquero azul para jugar con él, podría pensarse que lo quieren para tenerlo como una especie de mascota. Sin embargo, el final no es tan bueno para el antílope. El comportamiento juguetón de los monos es demasiado agresivo y el duiquero termina muerto. Pero los chimpancés no se inmutan y siguen jugando con el cuerpo durante otros 30 minutos.

Y es que el duiquero no es para los simios una mascota, en el sentido en el que lo entendemos nosotros.

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