Trata de imaginar la Tierra vista desde el espacio. ¿Dónde quedaría la parte de arriba? Si dices el Polo Norte, lo más probable es que coincidan muchas personas contigo. Sin embargo, pudieras estar equivocado.

La incómoda verdad es que a pesar de que todos nos imaginamos el mundo de esa manera, no hay razones para pensar que el techo del mundo es el norte. La forma como quedó determinado de esa forma es una excitante mezcla de historia, astrofísica y psicología.

Y además, nos lleva a una conclusión importante: el concepto utilizado para diseñar los mapas tiene que ver con la manera como nos sentimos al respecto.

Descubre más detalles en BBCMundo

Dejar respuesta