Algunas inmobiliarias ya la incluyen desde el inicio en la construcción de sus obras. Fue creada por chilenos y con tecnología 100% nacional. Se ampliaron a un modelo de franquicias y ya tienen interesados en 12 países de la región.

La seguridad en un condominio o edificio residencial es fundamental, un factor determinante a la hora de elegir una vivienda. Hace sólo algunos años, las cámaras eran el boom tecnológico en dicha materia. Luego, llegaron las tarjetas magnéticas, que comenzaron a masificar como medida aplicadas en oficinas y derivaron a las propiedades particulares.

Con el paso de los años, apareció la biometría, la cual hoy tiene un importante lugar en el mercado. En fin, el uso de tecnologías de control de acceso ha crecido enormemente en los últimos años, y las innovaciones están cada día más presentes. Incluso desde etapas tempranas del proyecto.

Por lo mismo, dos chilenos junto a un grupo de inversionistas nacionales, se unieron para crear Safecard, una aplicación móvil que busca mejorar el control de acceso, vehicular o peatonal tanto para propietarios como visitas en edificios residenciales y de oficinas, condominios, empresas, etc. La aplicación ya está en operación en distintas comunas y barrios de Santiago, como Estación Central, Ñuñoa, Providencia, La Dehesa y Chicureo entre otros.

¿Cómo funciona Safecard?

En pocas palabras, permite controlar el acceso de personas y vehículos. Los propietarios tienen en su teléfono la llave de acceso, con el que además envían una invitación virtual a las personas que quieren que ingresen y definen el tiempo por el que les quieren dar ingreso. Por ejemplo, por un día, para una celebración, y para un año para algún familiar, etc.

De acuerdo con esa autorización, la visita ingresa al edificio mediante un código QR, enviado a su teléfono móvil, que también autoriza la salida. El ingreso también puede ser por código numérico, enviado como mensaje de texto al celular, en caso de quienes no tienen un smartphone.

Tal como señalábamos con anticipación, las innovaciones de parte de las inmobiliarias se están dando incluso en etapas tempranas. Algunas ya están construyendo sus edificios con la implementación de dicha tecnología.

“La mayoría entiende rápidamente el valor que representa para ellos y sus clientes el proveerlos de un sistema de control de acceso tecnológico, cómodo y seguro tanto para residentes como para sus visitas. En pocos minutos, el paradigma milenario de que el control de acceso debe depender del criterio de un guardia, desaparece”, explica Claudio Juliá, director ejecutivo y cofundador de Safecard.

En un año y medio de comercialización Safecard ha trabajado con 17 inmobiliarias, pero se está experimentado un boom, porque de este total, 7 se han sumado en los últimos dos meses.APP SEGURIDAD

“Actualmente estamos en conversación con un gran número de inmobiliarias, las cuales están próximas a debutar con nuestro sistema. Esperamos terminar el año con un número cercano a 30 inmobiliarias”, asegura.

Dentro de las inmobiliarias con las que están trabajando actualmente, destacan Besalco, Suksa, Brimac, Exxacon y Patagonland, entre otras. “Varias de ellas ya están instalando, en sus edificios residenciales, sistemas de torniquetes para el control peatonal, que comúnmente se encuentran en edificios de oficinas de lujo. Comprendieron que en los edificios residenciales está lo más valioso para uno y que merece el mejor control de acceso para protegerlo”, agrega Juliá.

Hoy, la satisfacción de los usuarios ante el servicio es cercana al 92%, más cuando el costo para el residente entra en los gastos comunes y va entre $1.000 y $3.000 adicionales. “Los más agradecidos son los usuarios, porque ahora forman parte activa del control de acceso, pueden dejar programados los accesos para sus visitas por el periodo de tiempo que ellos determinen, recibiendo información en tiempo real de quienes entran y salen de su propiedad”, explica el ejecutivo.

Por lo mismo, Safecard ya superó los 100.000 usuarios, pero más allá del número que puede sonar alto, lo que más nos asombra es la tasa de crecimiento de los últimos meses, donde prácticamente se ha doblado el número de usuarios.

Según explica el experto, esto se entiende en la ventaja de permitirle al residente “fiscalizar cada acceso y reaccionar inmediatamente en caso de que exista algún ingreso generado por parte de la guardia, y que él no haya autorizado. El modelo de control de acceso se transforma en colectivo, donde todos vigilan y velan por la seguridad”.

“Tenemos proyectado llegar a fin de año con medio millón de usuarios, donde muchos tendrán varios accesos controlados con una única aplicación, lo que se transforma en una comodidad y seguridad invaluable para nuestros clientes”, cierra Juliá.

 

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