Como la mayoría de la gente, probablemente hubiese esquivado el concepto de la depresión postnatal en los hombres hasta lo que me sucedió el 26 de mayo de 2009.

Ese día, que debió haber sido el día más feliz de mi vida, se transformó un poco en una pesadilla.

Alrededor de las 7:00 de la mañana, después de un tortuoso trabajo de parto que duró tres días, mi pareja, Diana, sufrió una insuficiencia muy grave.

Fue un momento aterrador, genuinamente temí que Diana podía morir, llevándose a nuestro hijo con ella.

Con las alarmas sonando, Diana fue llevada al pabellón de cirugías para una cesárea. Por alguna razón estúpida, lo filmé.

BBCMundo con más detalles.

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