La pérdida de «ganas» a la hora de mantener relaciones con una pareja estable es más común de lo que parece. Una especialista dialogó con Infobae y explicó las causas y soluciones.

¿Uno quiere más? ¿Otro quiere menos? ¿No hay ganas? Estos interrogantes suelen ser muy frecuentes en el mundo de las parejas. Aunque para muchos suele ser un tema tabú del cual no se habla, es una situación que se puede producir en cualquier momento de la vida y bajo distintas circunstancias.

En general, las causas que lo producen se pueden dividir entre factores orgánicos o emocionales. A nivel orgánico puede haber un desbalance hormonal como tiroides o diabetes, incluso la presión alta o la presión baja pueden influir.

A nivel emocional puede ser mala vinculación de la pareja, celos, inseguridades o alguna cuestión de ella o de él que no termina de convencer a ninguno de los dos, es decir, el deseo sexual está muy ligado a lo que pasa en la realidad de la pareja.

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