¿Un deporte para cada personalidad?

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Ya finalizada la gran fiesta del deporte en Río de Janeiro, muchos quedaron entusiasmados y motivados para practicar alguna disciplina o incentivar a sus hijos a hacerlo. En este punto se entra en el dilema de qué deporte realizar y cuál será el más apropiado dependiendo del carácter y personalidad. Conozca las características que definen a cada deportista.

Millones de ojos estuvieron puestos en el momento de la largada de la que sería la última carrera olímpica de Usain Bolt, cuando “el rayo” dio su impulso a la posta 4×100 y alcanzó su tercera medalla de oro en Río 2016; o cuando nuestra compatriota, Bárbara Riveros, dejó el alto el nombre de Chile al quedarse con el quinto lugar de la triatlón, o al observar a la promesa nacional, el joven Ricardo Soto y sus certeros tiros en las pruebas de Tiro con Arco.

Ellos, como muchos otros deportistas olímpicos, dan a conocer a través de la práctica de su deporte un modo de ser y una personalidad que pareciera estar hecha a la medida de lo que realizan, o bien que se ha moldeado según lo que hacen. En este contexto cabe preguntarse: ¿hasta qué punto ciertos rasgos de personalidad son determinantes para ciertos deportes o hasta dónde un deporte es el que desafía a la persona?

La personalidad se va desarrollando a través de procesos significativos que van ocurriendo en las diferentes etapas del desarrollo de la persona. En un comienzo se encuentra la estructura que trae el recién nacido y, en el pasar del tiempo, se van sumando rasgos, modulaciones y acoplamiento de este bebé con su entorno, padres, núcleo familiar y relaciones cercanas del entorno social, construyéndose de esta manera distinciones en el lenguaje, modulaciones a nivel corporal y experiencias emocionales”, comenta el psicólogo deportivo Franco Suchetti, docente de la carrera de Técnico Deportivo de la Universidad del Pacífico.

En el ámbito deportivo, el experto explica “que cada uno de los deportes tiene características propias de la disciplina que marcan las diferencias y requerimientos para su práctica, ya sea individual o grupal, alto o bajo riesgo, de habilidades abiertas o cerradas y si se desarrolla con un contrincante directo o indirecto, entre otras distinciones”.

Sin embargo, a la hora de ver la relación entre la disciplina que se practica y la personalidad, hay que tener otros factores en cuenta. “Aquí entra el tema del nivel sociocultural del deportista y la relación con elementos como la alimentación y el acceso a insumos básicos para el desarrollo a nivel cognitivo y físico, para un óptimo desarrollo de la personalidad en una coherencia interna de los sistemas”, advierte Suchetti.

Como punto a destacar, el docente de Técnico Deportivo de la U. del Pacífico agrega que “en la mayoría de los deportes, el apoyo y vínculos familiares son distinguidos como factores importantes al momento de la práctica, entrenamiento y competencia deportiva, porque que les permite sobrellevar la carga anímica y el estrés de estos momentos”.

De todos modos, en la medida que la persona se desarrolla en determinados deportes, se manifiestan distintas sinergias musculares que permiten acceder a diferentes disposiciones para la actividad. Es por ello que el psicólogo deportivo de la Universidad del Pacífico señala que sí es posible inferir un tipo de deporte para cada personalidad, en base a algunos elementos que han sido investigados:

  • Los deportes de alto riesgo presentan niveles más altos de ambición, búsqueda de sensaciones intensas, autoeficacia, colaboración, necesidad de cambio, inconformismo y originalidad. a diferencia de las actividades de bajo riesgo.
  • Los alpinistas de montaña presentan un nivel bajo de ansiedad, mayor ego y capacidades de adaptación a nuevas situaciones.
  • Los tenistas presentan menor flexibilidad, son firmes, objetivos y pegados a las tradiciones que otros deportes individuales.
  • Los que practican triatlón, artes marciales y waterpolo, alcanzaron mayores puntuaciones en autocontrol, control de la ansiedad, autoestima y autoeficacia, en cambio, natación y nado sincronizado obtienen puntuaciones más bajas en estas áreas.
  • Los golfistas y surfistas presentan niveles de motivación extrínseca semejantes.
  • Los deportistas que se dedican al tiro al arco desarrollan una atención convergente, que se diferencia de los deportes en equipo que presentan una atención divergente.
  • Los deportistas que  practican actividades en grupos presentan mayor cohesión, confianza, buen humor y trabajo interdependiente que los que desarrollan actividades en forma  individual.

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