En paralelo al debate sobre si la convención debía emitir una declaración sobre los presos del Estallido Social -manifesto finalmente aprobado en el día de ayer-, el Partido Comunista se encargó de instalar su propia agenda al difundir un documento de seis carillas donde plantean diversas hipótesis con un destino común: «hacer caso omiso» al quórum de 2/3 con que la convención aprobará las normas de la futura Carta Fundamental. Los días venideros serán clave, pues todas los constituyentes de izquierda -y también los Pueblo Originarios- sostendrán encuentros para delinear posturas comunes. The Clinic consultó a algunos convencionales del sector, donde los matices saltan a la vista: dudas sobre si el Congreso debería volver a modificar el quórum, y una negativa a que la convención paralice sus funciones.

Fuente: The Clinic

En medio de la sesión de este jueves en la Convención Constitucional, cuando se discutía la declaración en apoyo a indultar a los presos del Estallido Social y de los pueblos originarios, el Partido Comunista desplegó en su página web una propuesta para modificar el quórum de dos tercios que está establecido en la reforma constitucional que creó la Convención. Esto, según señala el documento, porque “el quórum lo debe decidir la Convención”.

Fuentes del PC aseguran que tendrían el apoyo de la Lista del Pueblo, la Vocería de los Pueblos y de constituyentes de los pueblos originarios, donde las diferencias estarían radicadas sólo en los caminos para llegar a modificar este umbral de votaciones para aprobar las normas de la futura Carta Fundamental. Sin embargo, aseguran que la piedra de tope para llevar a cabo esta discusión se encuentra en los constituyentes del Frente Amplio, quienes han evitado profundizar en este tema que los diferencia del PC, sus socios en el pacto Apruebo Dignidad.

Dentro del documento, los comunistas plantean varias formas con las que se podría modificar el quórum, como que la Convención solicite al Congreso modificar la Constitución para que sean ellos mismos los que establezcan su quórum, o que este se modifique directamente en el reglamento por mayoría simple o absoluta. También que la sesión plenaria funcione con dos tercios y las comisiones con mayoría simple o absoluta. Sin embargo, lo más controversial de su propuesta está en que, si alguna de estas modificaciones es impugnada en la Corte Suprema, se paralice el trabajo de los constituyentes hasta que haya un acuerdo en el Congreso para modificar el quórum.

Por lo mismo, en las filas de la Hoz y el Martillo, no pueden disimular cierto orgullo por haber instalado el tema con aquel documento de seis carillas titulado “Consideraciones sobre el derecho de la Convención Constitucional para Definir su Quórum” que, además, propone también una consulta “en las elecciones de noviembre de este año”, añadiendo el escenario presidencial en este debate, donde su candidato a La Moneda -si llegar a ganar la primaria de Apruebo Dignidad del 18 de Julio- es una de las cartas opositoras mejor aspectadas en los sondeos de opinión.

Por lo mismo, las fuentes del PC -partido que se negó a firmar el Acuerdo del 19N que abrió el Proceso Constituyente, precisamente por diferencias en quórum- comentan en reserva los pasos a seguir: articular y acumular fuerzas. Así, apuntan hacia un espacio que será clave en la Convención Constitucional: la eventual “Comisión de Reglamento”.

Allí se concentrará el debate más fino, para luego someterlo a deliberación en la primaria. A esas alturas, esperan, las posiciones sobre la materia ya deberían estar más definidas.

En este sentido, en el PC tienen optimismo de que los constituyentes del Partido Socialista se sumarán a la línea de desconocer el quórum: tomaron como una señal favorable el que los constituyentes del PS hayan respaldado la declaración de la convención sobre los presos de la Revuelta, manifiesto que además tiene alcances hacia los “presos políticos mapuches” desde el 2001, periodo que abarca a los gobiernos de la ex Concertación.

A pesar de que la Lista del Pueblo ha planteado desde un comienzo en sus campañas electorales que son opositores a los dos tercios y que, hasta el momento, estarían por apoyar la propuesta comunista, presentan varios matices en sus opiniones, principalmente con la idea de paralizar la Convención. Manuel Woldarsky, constituyente independiente del distrito 10 por la Lista del Pueblo, afirma: “no me parece paralizar la Convención. Pero sí nosotros hemos sido opositores a este quórum desde el principio y yo soy de la opinión de que las decisiones deben tomarse por mayoría simple”.

Sin embargo, añade: “es necesario cambiar el quórum, porque ayer nos pusimos de acuerdo, pero más adelante van a venir otros temas, como el tema del agua, donde también hay gente del PC o de otros partidos que están relacionados directamente con el tema de los derechos del agua, entonces ahí yo creo que va a ser importante tener un quórum por mayoría simple”.

Otra de las constituyentes de la Lista del Pueblo, Tania Madariaga (distrito 7), plantea otra perspectiva: “El problema de los dos tercios radica específicamente en qué va a pasar si es que una materia alcanza mayoría en la Convención, pero no llega a los dos tercios. ¿Se va a desechar? A nosotros nos parece que no es lo óptimo y hemos analizado varias propuestas, como que esas materias que no han alcanzado el quórum sean consultadas en un plebiscito durante los últimos meses de nuestro trabajo”.

Además, dice que “no soy de la idea de tener un discurso de chantaje o amenazas, como paralizar el trabajo, sino de ir viendo como se dan las situaciones”.

Otro factor que refuerza el entusiasmo comunista, es el cambio de postura de la presidenta de la convención, Elisa Loncón. Esto, pues antes de instalarse el órgano constituyente, la convencional mapuche era contraria a revisar el quórum, tal como quedó reflejado en una entrevista con “Tolerancia Cero” de hace dos semanas, donde comentó que “los dos tercios tiene un valor que en el futuro va a garantizar que esa Constitución tenga una amplia validación”.

Sin embargo, en una entrevista con Radio Pauta el pasado 5 de julio, cambió de opinión, asegurando que “una democracia no se sostiene con esos dos tercios, a no ser que tengamos una visión muy dictatorial donde esto se mandata y el resto se cumple”.

El documento compartido por el PC se divide entre si la Convención, a través del reglamento, decidirá su quórum definitivo, o si es necesario plantearlo a través de una reforma constitucional en el Congreso. “Se ha malentendido este punto, es sólo la proyección de un escenario”, comenta una fuente PC, remarcando que esta posibilidad es sólo en el caso de que las condiciones políticas de la convención dificulten este camino.

Isabel Godoy, constituyente del pueblo Colla, dice que “si se da la posibilidad de mover esos dos tercios, claro que vamos a apoyar”. Además de esto, dice no estar de acuerdo con que el cambio de quórum se decida a través del Congreso: “No creo que estén las condiciones para que, ahora, sea el Congreso el que tramite este cambio. Tendríamos que esperar las elecciones para que tengamos otra estructura en el Congreso. Yo creo que la composición del próximo Congreso va a ser distinta, las fuerzas políticas van a ser distintas y van a tener más validez para ver el tema”, dice.

El abogado constituyente Manuel Woldarky es más tajante en su opinión: “soy de la idea de que es la Convención Constitucional la que decide de qué manera funciona. Y no lo va a hacer la Constitución impuesta por el genocida ni ningún otro documento”, sentencia, aunque recalca que su opinión es personal. “Estamos articulándonos para resolverlo en conjunto”, añade.

Constanza Shonhout, constituyente RD por el distrito 11, plantea otro camino: que sea el Congreso el que -eventualmente- revise el quórum que la misma corporación promulgó, ratificando el Acuerdo del 19N: “Hemos planteado en varias ocasiones que estamos disponibles para todos los debates, pero también, en el caso del quórum, que para cambiarlo debería hacerse a través del Congreso. En cualquier caso, me parece que la insistencia en este tema nos retrasa empezar el debate de fondo, en un contexto de condiciones favorables”.

A esto, agrega que “dentro de los resultados que tuvo la Convención, no hay nadie que tenga un tercio. Entonces partir de antemano diciendo que no vamos a ser capaces de llegar a acuerdos, cuando además tienen una mayoría abrumadora, encuentro que no tiene sentido. No veo justificación para ese planteamiento y, además, no tenemos tiempo para dedicarnos a esto”.

“Para nosotros no es tema”

Varios constituyentes del Frente Amplio comentaron durante la jornada del jueves y este viernes que no se han detenido a revisar la propuesta del PC, principalmente porque -aseguran- estaban concentrados en deliberar sobre los presos del Estallido Social y de los Pueblos Originarios. Sin embargo, dicen estar abiertos a que el tema se debata entre las fuerzas de la Convención, a pesar de que el día jueves quedó en evidencia que la izquierda sí tendría los dos tercios para acercar posiciones en determinadas materias.

El constituyente más votado a nivel nacional, Daniel Stingo, comentó a The Clinic que: “nosotros lo hemos dicho más de una vez. Creemos que es una facultad que le corresponde al Congreso, lo dijo Jaime Bassa y yo me sumo a eso. Y, además, creo que hoy día no es un problema el quórum”.

Junto a ello, se cuestiona “¿cuál era el temor? que la derecha tuviese el tercio y pudiera bloquear los temas que a ellos no les gustan y que la ciudadanía requiere. Ese tercio no lo tiene y como no lo tiene para nosotros no es tema. Es más, alguna vez escuché a un representante del PC, Marcos Barraza, decir que nosotros podíamos hacer una declaración, pero que esa materia le correspondía al próximo Congreso”.

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