La ola de calor a lo largo del país ha dejado de manifiesto que el verano está llegando para quedarse. Es por esto que el cuidado de tu piel es la principal consideración que se debe tener en cuenta para no descuidar nuestra salud. Aquí consultamos a un especialista. 

Aunque el sol está muy lejos de nosotros, a unos 152 millones de kilómetros, en la realidad este se encuentra muy cerca de nuestra piel y tiene múltiples efectos en ella. Algunos son considerados como estéticos o de belleza, como el “tono bronceado”, y otros también positivos, como la producción de Vitamina D.

“La luz solar además nos ayuda a mantener nuestros patrones de sueño normales y nos levanta el ánimo. Sin embargo, puede causar daño y tiene efectos a corto plazo, como las quemaduras y reacciones similares a quemaduras solares asociadas a la ingestión de medicamentos (fotosensibilidad), que pueden ser muy intensos”, explica el Dr. Enrique Mullins, Jefe de Dermatología de Clínica Tabancura.

Por otro lado, agrega el especialista, “existen efectos crónicos de la exposición solar, como el envejecimiento prematuro, la pigmentación facial, las lesiones precancerosas y los cánceres de piel de variados tipos, dentro de los cuales tenemos el melanoma, que es potencialmente mortal”.

¿Y qué hacer?

La mejor manera de protegerse del sol es usar ropaje protector, cubrirse por medio de sombreros y ubicar, dentro de lo posible, áreas con sombra para realizar las actividades o para el reposo.

El uso de filtros solares ayuda también a realizar actividades al sol con protección razonable. “Éste se debe aplicar entre 15 a 30 minutos previos a la exposición y reaplicarlos continuamente cada dos horas, sobre todo si estamos expuestos al agua y a la sudoración”, detalla el dermatólogo de Clínica Tabancura.

Destaca que la potencia de los filtros solares es variable y se define en FPS (Factor de Protección Solar), el que debe ser al menos de 30 y, en personas de piel más clara, se deberán preferir filtros con factor 50.

Junto a esto, “cuando no tenemos sombra o ésta es muy corta, se debe disminuir al máximo el período de permanencia al sol, al atardecer la sombra se alarga produciendo menos daño solar ya que los rayos solares caen en forma oblicua o tangencial. Cúbrase, busque la sombra y use filtro solar, su piel se lo agradecerá y su juventud se prolongará en el tiempo, evitando manchas y un posible cáncer de piel”, finaliza el Dr. Mullins.

Dejar respuesta