El fotógrafo Burhan Ozbilici fue a una exhibición de fotografía en Ankara, capital de Turquía, por gusto propio. La agencia de noticias para la cual trabaja, Associated Press (AP), no le había asignado la cobertura del evento.

De salida de la oficina, la galería le quedaba de camino a su casa. Así que decidió hacer una parada en lo que apuntaba a ser un evento eminentemente cultural, pero que en cuestión de segundos se transformó en la escena de un crimen a sangre fría y en una noticia que estremeció a la comunidad internacional el lunes en la noche.

Y aunque Ozbilici no estaba trabajando, su cámara captó ese momento.

BBCMundo con más información.

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